viernes, 15 de junio de 2012
¿Te acuerdas?
-No lo sé, ¿Es usted mi hijo?
-Si lo fuese me acordaría.
-¿Acordarte de qué?
-¿De qué acordarte?
-De algo de lo que me tengo que acordar.
-¿Ha probado usted a acordarse de algo?
-Yo no sé quién o qué es algo, no me acuerdo.
-Yo no me acuerdo de quién fuí ni de lo que me tenía que acordar.
-Pues ya somos dos.
-¿Pero somos dos o trés?
-No me acuerdo.
-Yo no me acuerdo de lo que me tenía que acordar y tu no te acordaste.
-¿Ha probado usted a acordarse de algo?
-¿No cree usted que esto es un poco repetitivo?
-No lo sé, no me acuerdo.
-¿De qué?
Óscar y Sofía.
PROGRESO DEL CURSO 2011-2012.-
viernes, 18 de mayo de 2012
miércoles, 14 de marzo de 2012
Javiera y Tessa (Sobre el trabajo de: el Plasma.)
MEMORIAS DE UNA CEBRA
¿Lo adivinaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas?
Soy una cebra, una cebra diferente a las demás. No sé por qué pero en Navidad y Carnaval, mis dulces y curvadas líneas cambian de color con unos llamativos colores rosa, verde, amarillo...Las demás cebras no son como yo. Si es verdad que nos comen, pero a mi no. Lo sé, porque una vez me dio un mordisco en el lomo. ¡Que daño! lo escupieron, tengo suerte, no les gusta mi carne. ¡Perdonenme ustedes! pero que mal educado soy, no me he presentado, que maleducado soy.
Hola, soy Manchitas y esta es mi historia.
Estaba tranquilamente echándome una siesta bajo un árbol, después de una apetitosa velada con mi mujer y mis hijos. A lo lejos, vi un lince con unos ojos de:-¡Este es mio!. Empecé a correr mientras el lince perseguía mis pasos con cautela, pero a la vez con mucha rapidez. Justo cuando pense que estaba a salvo, apareció un lince, con las mismas intenciones que el anterios felino. Por suerte apareció un león. ¡Madre mía, que melena, que envidia!. Se que suena raro que un león me salvara pero es la verdad.
Les dió dos zarpazos a cada unos miantra yo, tembloroso y angustiado, pensaba en mi familia con los ojos bien cerrados. Cuando fui a darle las gracias por mi salvamento, se esfumó, igual que un mango. Por suerte sigo vivo. Y aún así mis dulces lineas brillantes y coloridas, siguen luciendo.
La estatua del jardín. Bruno Santos
MEMORIAS DE UNA JIRAFA
MEMORIAS DE UNA JIRAFA
Historia de una mosca. Tessa.
Instrucciones para que un semáforo se ponga en verde.
Párese delante del semáforo acabando de pisar con el pié derecho, estire el brazo formando una línea recta y estire el dedo índice sin doblarlo ni para arriba ni para abajo sino recto.
Pulse el botón sin apretar mucho ni poco, sólo lo necesario para que el botón se unda y el letrero "pulse" cambie a "espere", pulse con cuidado porque podría sufrir algún tipo de fractura o daño.
En este momento tendrá que esperar un mínimo de 30 sg y un máximo de 80 sg.
Espere al semáforo silbando o tarareando alguna canción pegadiza para que el tiempo de espera sea mas agradable.
Entonces el letrero luminoso en el que aparece una forma humanoide en rojo cambie a una forma humanoide verde y se podrá cruzar la calle.
Mantener fuera del alcanze de los niños.
Oscar.
david.trabajo de tessa (los sueños)
Estábamos mi padre, mi madre, mi hermana y yo. Mi padre estaba ya un poco cabreado, porque llevaba yo un rato haciendo el tonto. De repente fui yo y tiré sin querer un vaso de agua lleno y se caló todo. Mi padre del cabreo pegó un puñetazo fuerte a la mesa, acompañado de un, ¡basta!, y daba la casualidad de que estaban allí sus gafas y las partió. Luego, me empecé a reir y me castigaron
Crítica
lunes, 12 de marzo de 2012
Memorias de un loro.
-¡Calla Roky! ¿No te das cuenta de que eso no le importa a nadie?
Me dijo mi madre tajante.
-De acuerdo ya paro, pero es que soy un loro y eso es lo que hacen los loros hablar y hablar y repetir y también hablar y no nos olvidemos de lo de repetir porque...
-¡Ya lo estás haciendo otra vez!
-De acuerdo ya paro, ya paro!
Son las 12:00, hora de comer en el zoo, y el cuidador de los recintos se aproximaba con un cubo de frutas y pipas.
La gente ya se acercaba al cristal para vernos comer, aunque yo no le veo la gracia a mirar a alguien mientras come pero bueno, si a ellos les gusta.
De repente una oleada de niños de una excursión escolar se abalanzó contra el cristal que nos separaba.
No sé por qué lo hacen pero se parecen a sus parientes los monos.
El cuidador entró por la puerta al recinto y yo empezé a comer sin importarme los flases de las cámaras ni los gritos ni a la gente que les gusta verme comer.
Nunca entenderé ese comportamiento tan primitivo.
Oscar.
El Fin Del Mundo. Sofía
Luego, cuando consigues ver el mar no es el que recuerdas. Olas embravecidas que impactan sin piedad sobre los acantilados, a rebosar de espuma blanca y ligera, que contrasta con aquellas aguas tan oscuras y enfadadas por un motivo que ni ellas recuerdan. Arriba, en el cielo, apenas se distinguen a las gaviotas, que huyen a la parte pintada del lienzo, y tu estas ahí, con el sabor de la sal en los labios y contemplando el fin del mundo.
Memorias de un gato en carnaval
sábado, 10 de marzo de 2012
MEMORIAS DE UN MOSQUITO EN CARNAVAL
viernes, 9 de marzo de 2012
Las tres rejas caseras
-Mamá,mamá he oído un ruido de unos platos cayendose y la única que hay en casa aparte de nosotros es Ángela.
_David,estas seguro de que me lo quieres contar?
-Sí mamá, por que lo dices?
_Porque primero no sabes si ha sido ella,solo lo as oido.
_Ya
_Y además¿es bueno para tu hermana?
_No
_¿Es necesario que lo cuentes?
_no
_Pues entonces...
jueves, 8 de marzo de 2012
Mala suerte. Carlos González
Estaba él en su casa viendo un marco tierno con una foto de un bebé oval, cuando, de repente, llamaron al teléfono redondo. Era un amigo amigable. Después de hablar con su amigo fue a ver las mascotas. Tenía todo tipo de animales. Como un gato perezoso, un periquito avispado e incluso un hámster rojo. A los cinco minutos llamaron a la puerta, y el chico la abrió. Detrás de ella había un hombre negro con armadura antibalas y un chaleco sabroso. El hombre negro le dijo al chico:
-Me han enviado para eliminarte.
A lo que el chico respondió.
-¿A hacer qué? Tú eres un fantasma.
Como al chico no le gustó el hombre con armadura y además le dijo que venía para eliminarle, cogió una metralleta que tenía en la espalda y le cosió la cabeza a tiros. Cuando le mató cerró la puerta y miró por la ventana. Vio una estrella fulgurante y se dijo a sí mismo: ‘’Eso quiere decir que he hecho lo correcto. Al rato llamaron al teléfono. Le preguntaron si había llegado el hombre con armadura antibalas. El chico les dijo que no, y le dijeron que iba a eliminarle de la lista de morosos, y que solo tenía que firmar un papel. El chico se quedó con la boca abierta, le dio un infarto y murió
sábado, 3 de marzo de 2012
Memorias de un Camaleón
Llegué a Santander y me situé debajo del escenario dondo llegaban las luces, la música y lo mejor, alguna que otra gominola. Me lo pase muy bién en mi dia de carnaval. Me fui con aquel señor que resulta que era el director de cabárceno, que en carnaval se pone muy happy y hace publicidad gratis a las fiestas.
Desde ese dia me voy todos los carnavales a Santander.
de: Javiera
Memorias de un borrico
Pues esto era un borrico, en los pasados carnavales, que quería ir al desfile, pero que no tenía disfraz. Este borrico tan desdichado ero yo. El día del desfile, por la mañana fui a casa de mi amiga la jineta, a ver si ella tenía un disfraz para prestarme. Y tampoco. Fui a casa de mi amigo el oso Matías, a ver si él me prestaba un disfraz. Resultó que tenía uno, pero que era el que iba a usar él. De camino a casa, me encontré con mi amiga la anaconda, Rodolfo, con la que me paré a hablar un rato. Resulta que era la época en que Rodolfo cambia de piel, y todavía la tenía en casa. Entonces, se me ocurrió una idea. Podía utilizar la vieja piel para disfrazarme de serpiente. Y así lo hice. Me escurrí entre la gente que estaba viendo el desfile. Una mujer, me vio, y se asustó tanto que se desmayó. Cuando la gente me vio, eso de tener una serpiente entre los pies no gustó mucho. Todo el mundo salió corriendo y se acabó el carnaval.
sábado, 28 de enero de 2012
La adivinanza de la princesa. Tessa.
-Oh bella princesa, abra la puerta.- Dijo el noble. La princesa la abrió y le dijo al noble.-¿ Tu quieres atravesar la puerta?.- El noble dijo si.
-Entonces... Si tu quieres pasar adivinanza deberás adivinar...- Y antes de que la princesa abriera la boca para pronunciar la adivinanza dijo el noble.
-¿Acaso has pasado la adivinanza por las tres rejas?
-¿Qué tres rejas?-Preguntó la princesa desorientada.
-La primera es la verdad. ¿Estás segura de que lo que me quieres decir es absolutamente cierto ?
-La verdad es que no respondió la princesa. Llevo años encerrada aquí y no sé si es cierto o no.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja ¿no?. Que es la bondad. ¿Estás segura que la adivinanza es buena para alguien?.Preguntó el noble.
-La verdad es que no. Si no la aciertas sera malo puesto que tu cuerpo quedará encantado toda la vida.
-¡ah vaya!-Respondió-Entonces la tercera reja es la necesidad . ¿Es necesario que me hagas adivinar la adivinanza? No se, ¿ puede servirte para comer?.
La princesa echó una carcajada y dijo-¡No!
-Entonces si no es verdad ni bueno ni necesario...¿Me dejas pasar?
-Si respondió la princesa
-El noble se casó con la princesa y dejaron llegar hasta el sol a todo el pueblo.
FIN.