miércoles, 14 de marzo de 2012

Trastada:

Estábamos mi padre, mi madre, mi hermana y yo. Mi padre estaba ya un poco cabreado, porque llevaba yo un rato haciendo el tonto. De repente fui yo y tiré sin querer un vaso de agua lleno y se caló todo. Mi padre del cabreo pegó un puñetazo fuerte a la mesa, acompañado de un, ¡basta!, y daba la casualidad de que estaban allí sus gafas y las partió. Luego, me empecé a reir y me castigaron

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