Soy un animal bastante manso unas pistas, nos soy carnívoro, voy vestido de un elegante traje negro y blanco, vivo en la Sabana. Por desgracia, debo de estar muy rico...los linces, leones etc, tienen muy buena vista ya que me ven a distancia, creo que es por mi elegante traje, aunque se que no es verdad, tienen hambre y me dovoran bastante rápido.
¿Lo adivinaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas?
Soy una cebra, una cebra diferente a las demás. No sé por qué pero en Navidad y Carnaval, mis dulces y curvadas líneas cambian de color con unos llamativos colores rosa, verde, amarillo...Las demás cebras no son como yo. Si es verdad que nos comen, pero a mi no. Lo sé, porque una vez me dio un mordisco en el lomo. ¡Que daño! lo escupieron, tengo suerte, no les gusta mi carne. ¡Perdonenme ustedes! pero que mal educado soy, no me he presentado, que maleducado soy.
Hola, soy Manchitas y esta es mi historia.
Estaba tranquilamente echándome una siesta bajo un árbol, después de una apetitosa velada con mi mujer y mis hijos. A lo lejos, vi un lince con unos ojos de:-¡Este es mio!. Empecé a correr mientras el lince perseguía mis pasos con cautela, pero a la vez con mucha rapidez. Justo cuando pense que estaba a salvo, apareció un lince, con las mismas intenciones que el anterios felino. Por suerte apareció un león. ¡Madre mía, que melena, que envidia!. Se que suena raro que un león me salvara pero es la verdad.
Les dió dos zarpazos a cada unos miantra yo, tembloroso y angustiado, pensaba en mi familia con los ojos bien cerrados. Cuando fui a darle las gracias por mi salvamento, se esfumó, igual que un mango. Por suerte sigo vivo. Y aún así mis dulces lineas brillantes y coloridas, siguen luciendo.
¿Lo adivinaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas?
Soy una cebra, una cebra diferente a las demás. No sé por qué pero en Navidad y Carnaval, mis dulces y curvadas líneas cambian de color con unos llamativos colores rosa, verde, amarillo...Las demás cebras no son como yo. Si es verdad que nos comen, pero a mi no. Lo sé, porque una vez me dio un mordisco en el lomo. ¡Que daño! lo escupieron, tengo suerte, no les gusta mi carne. ¡Perdonenme ustedes! pero que mal educado soy, no me he presentado, que maleducado soy.
Hola, soy Manchitas y esta es mi historia.
Estaba tranquilamente echándome una siesta bajo un árbol, después de una apetitosa velada con mi mujer y mis hijos. A lo lejos, vi un lince con unos ojos de:-¡Este es mio!. Empecé a correr mientras el lince perseguía mis pasos con cautela, pero a la vez con mucha rapidez. Justo cuando pense que estaba a salvo, apareció un lince, con las mismas intenciones que el anterios felino. Por suerte apareció un león. ¡Madre mía, que melena, que envidia!. Se que suena raro que un león me salvara pero es la verdad.
Les dió dos zarpazos a cada unos miantra yo, tembloroso y angustiado, pensaba en mi familia con los ojos bien cerrados. Cuando fui a darle las gracias por mi salvamento, se esfumó, igual que un mango. Por suerte sigo vivo. Y aún así mis dulces lineas brillantes y coloridas, siguen luciendo.
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