Erase una vez una hermosa dama que vivía en una alta torre que llegaba hasta el sol. Cada día la princesa recibía cuarenta visitas de nobles caballeros que querían llegar hasta el sol. La princesa decía:-¿Tú querrás pasar ? Adivinanza deberás adivinar. Nadie adivinaba aquella adivinanza. Pero un día un joven apuesto llego a la torre.
-Oh bella princesa, abra la puerta.- Dijo el noble. La princesa la abrió y le dijo al noble.-¿ Tu quieres atravesar la puerta?.- El noble dijo si.
-Entonces... Si tu quieres pasar adivinanza deberás adivinar...- Y antes de que la princesa abriera la boca para pronunciar la adivinanza dijo el noble.
-¿Acaso has pasado la adivinanza por las tres rejas?
-¿Qué tres rejas?-Preguntó la princesa desorientada.
-La primera es la verdad. ¿Estás segura de que lo que me quieres decir es absolutamente cierto ?
-La verdad es que no respondió la princesa. Llevo años encerrada aquí y no sé si es cierto o no.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja ¿no?. Que es la bondad. ¿Estás segura que la adivinanza es buena para alguien?.Preguntó el noble.
-La verdad es que no. Si no la aciertas sera malo puesto que tu cuerpo quedará encantado toda la vida.
-¡ah vaya!-Respondió-Entonces la tercera reja es la necesidad . ¿Es necesario que me hagas adivinar la adivinanza? No se, ¿ puede servirte para comer?.
La princesa echó una carcajada y dijo-¡No!
-Entonces si no es verdad ni bueno ni necesario...¿Me dejas pasar?
-Si respondió la princesa
-El noble se casó con la princesa y dejaron llegar hasta el sol a todo el pueblo.
FIN.
No hay comentarios:
Publicar un comentario