El otro día, día de carnaval, eso lo se porque la historia empezó así. Yo vivía en Cabárceno pero por casualidad un señor vestido de colores alegres y un bigote hasta los hombros se tropezó y se le cayeron unos folletos de publicidad de la fiesta de carnaval en Santander dentro de mi jaula. Resulta que se leer lo descubrío cuándo a un niño pequeño se le cayó el libro de caperucita roja en mi jaula. Como veis mi jaula está muy poco protegída. Bueno la historia sigue así: en cuanto el señor del traje de colorines se levantó yo me introduje en su bolsillo y obviamente me camuflé.
Llegué a Santander y me situé debajo del escenario dondo llegaban las luces, la música y lo mejor, alguna que otra gominola. Me lo pase muy bién en mi dia de carnaval. Me fui con aquel señor que resulta que era el director de cabárceno, que en carnaval se pone muy happy y hace publicidad gratis a las fiestas.
Desde ese dia me voy todos los carnavales a Santander.
de: Javiera
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