miércoles, 14 de marzo de 2012

Era tan alto que comía algo y cuando le llegaba al estómago ya estaba caducadaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Javiera y Tessa (Sobre el trabajo de: el Plasma.)

Hemos aprendido mucho sobre el plasma (un estado de la materia) .Hemos aprendido que se encuentra por el universo y que es un tema bastantante interesante. ¡Enhorabuena!

Microcuento de Adriana.

Me desperté, y me volví a dormir.
Vino sin ir

Pablo&Henri

El hombre de negro corre los San Fermines en dirección contraria

Microcuento Pablo&Henri

Se tiró al vacío y cayó fuera

Microcuento Pablo y Henri

Cuando desperté, la invasion había comenzado

Microcuento

Cuando despertó seguia soñando
Javiera

MICROCUENTO.

Cuando comió se le quemó la lengua con la cuchara.


Tessa.
Cogió y se le cayó

MEMORIAS DE UNA CEBRA

Soy un animal bastante manso unas pistas, nos soy carnívoro, voy vestido de un elegante traje negro y blanco, vivo en la Sabana. Por desgracia, debo de estar muy rico...los linces, leones etc, tienen muy buena vista ya que me ven a distancia, creo que es por mi elegante traje, aunque se que no es verdad, tienen hambre y me dovoran bastante rápido.
¿Lo adivinaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas?
Soy una cebra, una cebra diferente a las demás. No sé por qué pero en Navidad y Carnaval, mis dulces y curvadas líneas cambian de color con unos llamativos colores rosa, verde, amarillo...Las demás cebras no son como yo. Si es verdad que nos comen, pero a mi no. Lo sé, porque una vez me dio un mordisco en el lomo. ¡Que daño! lo escupieron, tengo suerte, no les gusta mi carne. ¡Perdonenme ustedes! pero que mal educado soy, no me he presentado, que maleducado soy.
Hola, soy Manchitas y esta es mi historia.
Estaba tranquilamente echándome una siesta bajo un árbol, después de una apetitosa velada con mi mujer y mis hijos. A lo lejos, vi un lince con unos ojos de:-¡Este es mio!. Empecé a correr mientras el lince perseguía mis pasos con cautela, pero a la vez con mucha rapidez. Justo cuando pense que estaba a salvo, apareció un lince, con las mismas intenciones que el anterios felino. Por suerte apareció un león. ¡Madre mía, que melena, que envidia!. Se que suena raro que un león me salvara pero es la verdad.
Les dió dos zarpazos a cada unos miantra yo, tembloroso y angustiado, pensaba en mi familia con los ojos bien cerrados. Cuando fui a darle las gracias por mi salvamento, se esfumó, igual que un mango. Por suerte sigo vivo. Y aún así mis dulces lineas brillantes y coloridas, siguen luciendo.

La estatua del jardín. Bruno Santos

Había una vez una estatua que llevaba años sobre su pedestal en un hermoso jardín. Tantas y tantas cosas había contemplado que se había de quedado de piedra.

MEMORIAS DE UNA JIRAFA

Soy Brunilda, una sociable y muy presumida jirafa.
Hoy es el día de carnaval, y me presento a un casting para ser actriz, cogí mi sombra de ojos azul marino, mi rimel, mi pintalabios rojo, etc, es decir me maquillé, después, cogí mi bolso favorito, y una pamela naranja con una gran margarita a un lado, que me había comprado ayer por la tarde.
Todos mis amigos decían que yo lo valía, que era muy lista y hermosa; así que tenía que ganar aquel casting.
Aquella tarde tenía pinta de llover, pero no le dí importancia, así que no cogí el paraguas, solo cogí la tarjeta del autobús.
Había un gran desfile, las calles estaban infestadas de gente y de colorido.
De repente a medio camino de la parada del autobús, comenzó a llover, entonces vi el bus y comencé a correr; se me corrió todo el maquillaje y se me estropeó el sombrero, al fina me eché a llorar, ¡Y todavía peor!. Al bajar del autobús, se me rompió el tacón del zapato, y el bolso se me quedó dentro. Acabé que parecía que tenía la cara de un payaso, el sombrero, parecía una piscina, y andando parecía un zombie.
Sin duda este no era el mejor día de mi vida, todo lo contrario, encima quedaba una hora para la prueba.
Decidí que no quería presentarme así, entonces decidí volver a casa a todo correr; me cambié de zapatos, me puse un pañuelo al rededor del cuello, me volvía a maquillar y cogí otro bolso y mi paraguas. Volví al teatro, allí me esperaba el director, ¿Y a que no adivináis lo que pasó al final?... ¡Que me dió el papel! Y después en el autobús, encontré mi bolso.
Al final, no resultó ser un mal día.
Elena Hernández

MEMORIAS DE UNA JIRAFA

Soy Brunilda, una sociable y muy presumida jirafa.
Hoy es el día de carnaval, y me presento a un casting para ser actriz, cogí mi sombra de ojos azul marino, mi rimel, mi pintalabios rojo, etc, es decir me maquillé, después, cogí mi bolso favorito, y una pamela naranja con una gran margarita a un lado, que me había comprado ayer por la tarde.
Todos mis amigos decían que yo lo valía, que era muy lista y hermosa; así que tenía que ganar aquel casting.
Aquella tarde tenía pinta de llover, pero no le dí importancia, así que no cogí el paraguas, solo cogí la tarjeta del autobús.
Había un gran desfile, las calles estaban infestadas de gente y de colorido.
De repente a medio camino de la parada del autobús, comenzó a llover, entonces vi el bus y comencé a correr; se me corrió todo el maquillaje y se me estropeó el sombrero, al fina me eché a llorar, ¡Y todavía peor!. Al bajar del autobús, se me rompió el tacón del zapato, y el bolso se me quedó dentro. Acabé que parecía que tenía la cara de un payaso, el sombrero, parecía una piscina, y andando parecía un zombie.
Sin duda este no era el mejor día de mi vida, todo lo contrario, encima quedaba una hora para la prueba.
Decidí que no quería presentarme así, entonces decidí volver a casa a todo correr; me cambié de zapatos, me puse un pañuelo al rededor del cuello, me volvía a maquillar y cogí otro bolso y mi paraguas. Volví al teatro, allí me esperaba el director, ¿Y a que no adivináis lo que pasó al final?... ¡Que me dió el papel! Y después en el autobús, encontré mi bolso.
Al final, no resultó ser un mal día.

Historia de una mosca. Tessa.

Todo empezó en carnaval.Yo me situaba en el balcón de Regma esperando el ansioso día , para poder darme un ansiado festín con la gente que paseaba alegremente por las calles.A lo lejos vi a una señora con un culo super enorme al que esataba dispuesta a pinchar con mi aguijón. No sé cómo pasó pero de repente , vi una enorme sombra que se dirigia hacia mi acompañada de un grito chirriante y aterrador. Tan pronto como pasó , me hallaba en una pequeña caja con unos barrotes preguntándome dónde estaba . Fue entonces cuando me enteré que estaba en la cárcel ¨Mosqueria¨.Aunque no lo parezca me siento bien , puesto que todos los días me dan un tapón de una botella lleno de ese jugoso zumo rojo. Aunque me siento bien sigo pensando...¿Cómo sabrá el zumo rojo de aquel gran culo?

Instrucciones para que un semáforo se ponga en verde.

Para lograr que un semáforo se ponga en verde hay que acercarse lenta y cuidadosamente para no sufrir daños físicos.
Párese delante del semáforo acabando de pisar con el pié derecho, estire el brazo formando una línea recta y estire el dedo índice sin doblarlo ni para arriba ni para abajo sino recto.
Pulse el botón sin apretar mucho ni poco, sólo lo necesario para que el botón se unda y el letrero "pulse" cambie a "espere", pulse con cuidado porque podría sufrir algún tipo de fractura o daño.
En este momento tendrá que esperar un mínimo de 30 sg y un máximo de 80 sg.
Espere al semáforo silbando o tarareando alguna canción pegadiza para que el tiempo de espera sea mas agradable.
Entonces el letrero luminoso en el que aparece una forma humanoide en rojo cambie a una forma humanoide verde y se podrá cruzar la calle.
Mantener fuera del alcanze de los niños.

Oscar.

MICROCUENTO

Fuí a mirar y no nada.
Elena Hernández

david.trabajo de tessa (los sueños)

Con el trabajo de Tessa he aprendido que los sueños son algo involuntario que depende de los gustos que tengamos y los sueños que tengamos por realizar, podemos soñar  sueños sobre ese tema.
Trastada:

Estábamos mi padre, mi madre, mi hermana y yo. Mi padre estaba ya un poco cabreado, porque llevaba yo un rato haciendo el tonto. De repente fui yo y tiré sin querer un vaso de agua lleno y se caló todo. Mi padre del cabreo pegó un puñetazo fuerte a la mesa, acompañado de un, ¡basta!, y daba la casualidad de que estaban allí sus gafas y las partió. Luego, me empecé a reir y me castigaron

Crítica

A mí el trabajo de Óscar me ha gustado mucho, he aprendido bastante sobre las especies invasoras en Cantabria.
Es muy interesante, y lo ha trabajado mucho.






lunes, 12 de marzo de 2012

MICROCUENTO

Me desperté y en la calle seguia lloviendo caramelos




Clara
cuando desperté me la pegué con la pared




Javier pacheco

Memorias de un loro.

Yo, estaba mascando un pedazo de cacahuete en la copa de una palmera, sobre un coco colgado de una rama, en el zoo de Madrid, en la península Ibérica, en Europa, en el globo terráqueo, en el universo, en la galax...
-¡Calla Roky! ¿No te das cuenta de que eso no le importa a nadie?
Me dijo mi madre tajante.
-De acuerdo ya paro, pero es que soy un loro y eso es lo que hacen los loros hablar y hablar y repetir y también hablar y no nos olvidemos de lo de repetir porque...
-¡Ya lo estás haciendo otra vez!
-De acuerdo ya paro, ya paro!
Son las 12:00, hora de comer en el zoo, y el cuidador de los recintos se aproximaba con un cubo de frutas y pipas.
La gente ya se acercaba al cristal para vernos comer, aunque yo no le veo la gracia a mirar a alguien mientras come pero bueno, si a ellos les gusta.
De repente una oleada de niños de una excursión escolar se abalanzó contra el cristal que nos separaba.
No sé por qué lo hacen pero se parecen a sus parientes los monos.
El cuidador entró por la puerta al recinto y yo empezé a comer sin importarme los flases de las cámaras ni los gritos ni a la gente que les gusta verme comer.
Nunca entenderé ese comportamiento tan primitivo.

Oscar.

Microcuento.

Se electrocutó y el canguro volvió a su forma.

Oscar.

El Fin Del Mundo. Sofía

Hay veces, en las que la bruma cubre tanto la costa de Liencres que es imposible distinguirlo del cielo, y creo comprender un poco más lo que significa el fin del mundo. Parece como si a un artista se le hubiese acabado la tinta a mitad del cuadro y no se hubiese molestado en acabarlo, dejando esa parte del lienzo vacía, sin vida,blanca,como esa bruma que te impide ver y parece extenderse hacia el infinito.
Luego, cuando consigues ver el mar no es el que recuerdas. Olas embravecidas que impactan sin piedad sobre los acantilados, a rebosar de espuma blanca y ligera, que contrasta con aquellas aguas tan oscuras y enfadadas por un motivo que ni ellas recuerdan. Arriba, en el cielo, apenas se distinguen a las gaviotas, que huyen a la parte pintada del lienzo, y tu estas ahí, con el sabor de la sal en los labios y contemplando el fin del mundo.

Memorias de un gato en carnaval

Me llamo Tigris y tengo 14 años de gato. Vivo en casa de mi dueño Francisco.
Soy peluda, atigrada de color negro, marrón rojizo y crema y todos lo que me ven suelen decir que soy muy guapa.
Un día de carnaval, me quería ir de fiesta. Intentaba salir por la puerta, pero nunca podía alejarme mucho, así que ideé un plan.
Me subí al tendal de la cocina y por suerte la ventana estaba abierta, así que me tiré seis pisos abajo y... ¡Pum! Me maté pero como aún tenia todas mis vidas, utilicé una. Una hora después mis dueños me encontraron moribunda. Desde ese día no he vuelto a salir de casa, porque a este paso me quedo sin vidas.

Francisco

sábado, 10 de marzo de 2012

MEMORIAS DE UN MOSQUITO EN CARNAVAL

La música me atontaba y las luces de distintos colores llamativos me cegaba.
A lo lejos veía unos destellos plateados y lo que parecía un mosquito con la cabeza hinchada y un cuerpo enorme y la piel de un extraño color rosado también llevaba lustrosos trajes.
Delante de mí iba una caja enorme con telas colgando de muchos colores, sobre la enorme caja iban mas mosquitos de piel rosada que movían una pata como un parabrisas.
Como no veía muy bien , iba donde mis preciosas alitas me dirigían, que con bruscos aleteos me conducían hacia los destellos plateados.
Entonces lo vi mejor, esos destellos eran una larga y afilada hoja de plástico.
Alarmado aletee mas fuerte hacia otro lado, pero ya era demasiado tarde ; el hacha me dió un fuerte golpe en la espalda y caí al suelo acordándome de mi esposa y mis hijitos.

De: Clara

viernes, 9 de marzo de 2012

Las tres rejas caseras

No hace mucho tiempo un niño entro en la cocina de su madre...
-Mamá,mamá he oído un ruido de unos platos cayendose y la única que hay en casa aparte de nosotros es Ángela.
_David,estas seguro de que me lo quieres contar?
-Sí mamá, por que lo dices?
_Porque primero no sabes si ha sido ella,solo lo as oido.
_Ya
_Y además¿es bueno para tu hermana?
_No
_¿Es necesario que lo cuentes?
_no
_Pues entonces...

jueves, 8 de marzo de 2012

Mala suerte. Carlos González

Estaba él en su casa viendo un marco tierno con una foto de un bebé oval, cuando, de repente, llamaron al teléfono redondo. Era un amigo amigable. Después de hablar con su amigo fue a ver las mascotas. Tenía todo tipo de animales. Como un gato perezoso, un periquito avispado e incluso un hámster rojo. A los cinco minutos llamaron a la puerta, y el chico la abrió. Detrás de ella había un hombre negro con armadura antibalas y un chaleco sabroso. El hombre negro le dijo al chico:


-Me han enviado para eliminarte.


A lo que el chico respondió.


-¿A hacer qué? Tú eres un fantasma.


Como al chico no le gustó el hombre con armadura y además le dijo que venía para eliminarle, cogió una metralleta que tenía en la espalda y le cosió la cabeza a tiros. Cuando le mató cerró la puerta y miró por la ventana. Vio una estrella fulgurante y se dijo a sí mismo: ‘’Eso quiere decir que he hecho lo correcto. Al rato llamaron al teléfono. Le preguntaron si había llegado el hombre con armadura antibalas. El chico les dijo que no, y le dijeron que iba a eliminarle de la lista de morosos, y que solo tenía que firmar un papel. El chico se quedó con la boca abierta, le dio un infarto y murió

MICROCUENTO. ENRIQUE

SE TIRÓ AL VACÍO Y CALLÓ FUERA

sábado, 3 de marzo de 2012

Memorias de un Camaleón

El otro día, día de carnaval, eso lo se porque la historia empezó así. Yo vivía en Cabárceno pero por casualidad un señor vestido de colores alegres y un bigote hasta los hombros se tropezó y se le cayeron unos folletos de publicidad de la fiesta de carnaval en Santander dentro de mi jaula. Resulta que se leer lo descubrío cuándo a un niño pequeño se le cayó el libro de caperucita roja en mi jaula. Como veis mi jaula está muy poco protegída. Bueno la historia sigue así: en cuanto el señor del traje de colorines se levantó yo me introduje en su bolsillo y obviamente me camuflé.
Llegué a Santander y me situé debajo del escenario dondo llegaban las luces, la música y lo mejor, alguna que otra gominola. Me lo pase muy bién en mi dia de carnaval. Me fui con aquel señor que resulta que era el director de cabárceno, que en carnaval se pone muy happy y hace publicidad gratis a las fiestas.
Desde ese dia me voy todos los carnavales a Santander.

de: Javiera

Memorias de un borrico

Pues esto era un borrico, en los pasados carnavales, que quería ir al desfile, pero que no tenía disfraz. Este borrico tan desdichado ero yo. El día del desfile, por la mañana fui a casa de mi amiga la jineta, a ver si ella tenía un disfraz para prestarme. Y tampoco. Fui a casa de mi amigo el oso Matías, a ver si él me prestaba un disfraz. Resultó que tenía uno, pero que era el que iba a usar él. De camino a casa, me encontré con mi amiga la anaconda, Rodolfo, con la que me paré a hablar un rato. Resulta que era la época en que Rodolfo cambia de piel, y todavía la tenía en casa. Entonces, se me ocurrió una idea. Podía utilizar la vieja piel para disfrazarme de serpiente. Y así lo hice. Me escurrí entre la gente que estaba viendo el desfile. Una mujer, me vio, y se asustó tanto que se desmayó. Cuando la gente me vio, eso de tener una serpiente entre los pies no gustó mucho. Todo el mundo salió corriendo y se acabó el carnaval.