Nos situamos en el día 30 de octubre del 2011, llovía y por las calles de Picadilly Circus circulaban pocos transeúntes.
Para ser exactos solo se veía a una mujer, corriendo desesperada buscando un cobijo inexistente, también se veía a un hombre pidiendo limosna y a un padre con su hijo.
Desde la ventana de Noelia se podían ver como caían gotas diminutas sobre las resbaladizas y gigantescas pantallas de anuncios.
Los comercios estaban cerrados, pues era domingo.
Noelia miraba desde la ventana todo el paisaje. Era alta delgada, tenía los ojos muy grandes y de un verde oscuro, sus labios eran finos y estirados, tenía 12 años.
Se encontraba en casa de su tía- abuela Rachel, sus padres se habían muerto el año pasado el día de Halloween.
Y ahora, vivía con su hermano de 18 años y una vieja refunfuñona. Noelia no soportaba a Rachel, ni a su gato de un color gris muy claro, tanto que parecía blanco.
Ese maldito gato se llamaba Don Miau.
Noelia se encontraba sola, pues su hermano Eduardo no la hacía caso y su tía-abuela y Don Miau la trataban como si hiciera todo mal.
La joven desde que murieron sus padres intenta investigar el porqué; pero nunca lo consigue.
De repente algo la trajo a la cruda realidad.
El lamento, largo y crispador de Don Miau: se había colado en su habitación.
Noelia no lo soportaba.
Lo echó rápidamente de su habitación.
Y al oír esos gritos Rachel acudió en defensa de su gato, y Noelia se llevó un castigo.
La niña, se tumbó en la cama y se durmió eran las 11 de la noche.
Tuvo un sueño muy raro.
En el sueño salia ella jugando con lo que parecia ser un hurón en un vertedero.
Y unas vibraciones la despertaron ya era 31 de octubre por la mañana, y hoy se hacía un año desde que se murieron sus padres.
Las vibraciones se debían a que había puesto su despertador debajo de la almohada.
Al despertarse pensó que igual para entretenerse un rato podía dar un paseo a hurtadillas (pues estaba castigada).
Así que, abrió la ventana y descendió por la pared del edificio.
Mientras andaba fue diciendo su nombre; la encantaba su nombre, también os estaréis preguntando a que se debe que su nombre fuese español, pues cuando sus padres vivian ,Noelia, Eduardo y sus padres se alojaban en España y es mas eran españoles, a eso se debía su nombre.
Pero cuando se murieron, Eduardo pensó que lo mejor sería trasladarse a vivir a Inglaterra con Rachel (pues ya dominaban el inglés).
Noelia ya se encontraba lejos de su supuesta casa, pero las calles de Londres se las sabia como la palma de su mano.
Se dio cuenta de que había en frente suyo un vertedero igual al de su sueño, y se dirigió allí por curiosidad.
Se fijó en que en que en una esquina de un montón de basura estaba el hurón de su sueño.
Poco a poco Noelia se fue acercando a él y el hurón tímidamente se acercó a Noelia y se restregó en sus piernas.
La niña lo cogió y estuvo un buen rato jugando con él, y al final decidió que sería su mascota y que se llamaría Bufón .
Cuando llegó a casa lo que mas le extrañó fue que Rachel se pasó toda la mañana cosiendo.
Noelia después de comer se acercó a la balda de su cuarto, y cogió dos muñequitos que le regaló su tía- abuela hace poco mas de un año.
Un muñequito era de su padre y otro de su madre, se parecían mucho a la realidad.
La tarde se le pasó muy rápido, porque estuvo jugando con Bufón.
Por la noche ideó un plan, para saber que era lo que cosía:
Iría a escondidas a donde Rachel solía coser y miraría qué es lo que estaba cosiendo.
(eso claro, cuando Rachel se hubiese dormido)
Después de cenar esperó impaciente a que su tía abuela se hubiese dormido.
Cuando por fin se durmió Noelia abrió la puerta silenciosamente pero aun así emitió un chirrido agudo prolongado y estridente.
Cuando Noelia se desplazaba, emitía un crujir de ropas que se arrastran.
Por el pasillo se veían sombras impenetrable las cuales parecían mirar a Noelia. Esta pensó que tendría tanto miedo porque era la noche de Halloween.
Cuando llegó a donde Rachel cosía vió que no había nada y de repente un sonido casi imperceptible, le dio un susto a Noelia, la cual se dio la vuelta y vio a Rachel.
Su tía-abuela tenia un muñequito en la mano.
-¿Buscabas esto?- dijo la vieja Rachel
-¡Ah! Sí- respondió Noelia
De repente Rachel dio un fuerte pellizco a la muñeca y Noelia tuvo un estremecimiento involuntario, le dolió el punto donde Rachel había pellizcado a la muñeca.
Lo recordó era una muñeca vudú. ¡Y los muñecos que había en su cuarto también!
Así que Rachel había matado a sus padres a través de muñecas vudú…
Entre todo esto Rachel había cogido un cúter y le hizo a la muñeca un profundo corte en la zona del corazón.
Noelia sintió un dolor en el corazón que no podía aguantar.
Se encontraba despavorida.
Sintió que se desmayaba, y Noelia nunca volvió a despertar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario